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Mostrando las entradas etiquetadas como Empresa

Comunicación Vertical II. El interlocutor

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En el tramo final de la comunicación vertical entre sedes territoriales y matriz de la empresa, es necesaria la figura de un interlocutor adecuado que sea capaz (como se comentaba en Comunicación Vertical I ) de canalizar y filtrar la información de modo que llegue a su destino de manera correcta y comprensible, así como de transmitir la voluntad de la empresa, tratando siempre de explicar el motivo de cuantas acciones se realicen y mostrando —o demostrando— su necesidad y/o beneficio. Para lograr esto, debe ser el primero en analizar y comprender las directrices de la compañía, que no siempre habrán de ser beneficiosas para la sede territorial y entender su porqué. Cabe suponer que toda acción realizada por la matriz responde a intereses globales y nunca con ánimo de causar un perjuicio local, aunque sea ese el caso en determinadas circunstancias. Asimismo, el interlocutor debe establecer las prioridades de las imposiciones, solicitudes, requerimientos o directrices de las cent...

Comunicación Vertical I. Central ¿Vs.? Sedes

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Dentro de la estructura empresarial y siempre en función del tamaño y alcance de la compañía, es común encontrar la central desde la que se coordina y en la que se concentra la actividad principal y diversas sedes, generalmente territoriales, cuya finalidad será la de desarrollar aquellas actividades propias de la matriz que requieran de una gestión localizada, normalmente por cuestiones estratégicas, logísticas, etc. Metafóricamente y para entendernos, son auténticas comunidades autónomas —con o sin recursos propios— con competencias asignadas dentro del estado que es la empresa, que funcionan de manera independiente pero siempre bajo la “tutela” de la central. Se trata de una auténtica estructura equiparable al modelo administrativo no centralizado de cualquier país del mundo aunque reducido en proporción al tamaño de la organización. Como en toda gran estructura, el funcionamiento es complejo y depende totalmente del adecuado equilibrio entre las sedes y la central, su total co...

La estrategia para la supervivencia

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En un artículo anterior ( La adaptación a los nuevos tiempos ) hablábamos de la necesidad de adaptación a la nueva realidad del mercado por parte de aquellos comerciantes que corrían el riesgo de quedarse fuera del circuito por la irrupción de otros actores de musculatura superior cuyos tentáculos parecen abarcarlo todo o casi todo. Se hacía mención a la tendencia a la globalización económica a través del canal virtual y la reticencia de algunos comerciantes a subirse a ese carro. Es evidente que las tendencias evolucionan y, con ellas, los modos de vida de las distintas culturas y sociedades. El mundo se encuentra en constante cambio y nosotros cambiamos con él; aunque tal vez no sea esa la afirmación correcta. Puede que lo más acertado sería decir que los seres humanos nos adaptamos… y sobrevivimos. En este artículo se reflexiona sobre los puntos clave para no rezagarse y poder sobrevivir a la normalización del mercado. Nos encontramos en un punto de la historia en el que deb...

El conflicto en el equipo

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De acuerdo con el Diccionario de la RAE, el equipo es un “ Grupo de personas organizado para un servicio determinado ”. En el ámbito laboral, dicho grupo de personas representa una parte importante de los RRHH de la empresa y su correcto funcionamiento dependerá directamente de una adecuada gestión de sus efectivos. El equipo es una auténtica comunidad de individuos relacionados entre sí que, enmarcados en un contexto determinado — en este caso, la empresa— desempeñarán el rol para el que han sido contratados e interactuarán con otros grupos de interés, así como con los de su propia categoría. Cada pieza del grupo tendrá una serie de cualidades que la definen y la convierten en única, por ello, la relación entre los miembros del equipo debe construirse en base a valores como el respeto, la tolerancia, la confianza y la colaboración y cada uno de los componentes del grupo habrán de empeñar su esfuerzo en ofrecer como mínimo estas premisas. Además, cabe esperar reciprocidad por ...

Empleados, motor y combustible de la empresa

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Dentro de la dimensión social interna en el ámbito empresarial, encontramos determinados grupos de interés, fundamentales todos ellos para el correcto desarrollo de la compañía y la consecución de sus objetivos tanto financieros como sociales. Se aglutinan en este segmento socios, accionistas, directivos, etc. aunque uno de esos grupos tiene un valor especial por encima de los demás y no es otro que el colectivo de los “empleados”, pues es a la vez motor y combustible de la empresa, por lo que entra en el interés directo dentro de la cadena de valores, al mismo nivel que clientes o los propios socios. Los empleados son las personas cuya misión es materializar toda la actividad, convertirla en realidad, conducir los activos y transformar la inversión en ganancia utilizando para ello el trabajo efectivo. Entendemos, en consecuencia, que directamente relacionada con su rendimiento laboral, está su situación personal fuera de los muros del trabajo por lo que el desarrollo de la emp...